Fantasma en anime

“…Continuo dejavú en espiral. Ilusoria condena.
Mirada de niño arrancada, olvidada en algún cuarto sucio y húmedo, luego del primer llanto.
Las cuencas aun sangrantes, …y los ojos prestados. Dolor.
Me adapto a la vida, a esa muerte-vida, como un fantasma,
recluido en lo profundo. Ciego, resentido, sordo…casi olvidado.
Un vidrio empañado me separa del mundo. Duele. Lo ensucio para no ver. Sentires a plazo fijo.
Pasos inciertos desdibujan fantasías e ilusiones pintadas con tiza. Mentiras piadosas cada vez menos piadosas.
Caídas. El cuerpo rígido de cadaver se hace añicos. Zombie.
Desde lo profundo, un desgarro que no cierra y solo se atreve a salir en sueños.
Alaridos sordos… sonrisas. Todo esta bien.
Extranjero en mi propia vida, páramo sin horizontes, plagado de gente extraña, con sus nombres y apellidos. Mas extraña aun.
Amores en delay. Afectos que se filtran a travez de las fisuras.
Lejanias… Nada puede acompañar el deambular de un fantasma.
Amigos, infancia, momentos…quedan en la desolación de mi propio recuerdo prestado.
Soledad.
Muerte en vida. Tierra llana. Me seco…Nadas mas gris…

Y sin embargo…
Lo inmaterial, tomando substancia. Lo desdibujado definiéndose.
La vida abriéndose camino como el agua filtrándose gota a gota en una caverna. Despertar.
El alma salvaje gritando su libertad, los zapatos lustrados de dominación, a un costado…sobre las culpas, los miedos, y discursos de mentira. La camisa blanca de primera comunión deshilachada sobre el cuerpo desnudo de hombre.
Dolor…dolor de haber estado vivo. Dolor de enriedos y cadenas de humo… desgarrando con furia, la túnica de fantasma.
Luz.
De la mueca de esos restos, de esas cuencas sangrantes sin brillo…
Sale luz… fantasma y ser, ser y fantasma. Todo se integra.
Agradezco, perdono…me perdono. Sano. Quema…. sano.

Tu amor…reflejos en resonancia. Recuerdos del presente o de tiempos primigenios, no importa ya. Fueguito. Amor…
El dejavú no es mas condena.

No mas ocultarse…salir del puente. La chica de la campiña…
Teatro magico.
En esta vida….Sin historia, sin ojos, sin cuerpo…

Y sin embargo…
Vida”.

– Para Nati.

Alejandro es hijo adoptivo. Estudió arquitectura pero dejó su profesión a los 35 años, cuando comenzó un camino de búsqueda que lo llevó al budismo y a viajar por varios lados buscando inconscientemente sus raíces. Su nombre budista es: Nawang Zangpo.